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martes, 26 de junio de 2007

Mariana Grajales

La madre de los Maceos nació el 26 de junio de 1808. Hija de dominicano, creció amando a la libertad y odiando al yugo español.

Después del grito de Yara entró en la historia de Cuba. Al recibir la noticia sobre los acontecimientos en La Demajagua hizo jurar a sus hijos que pelearían sin tregua por la soberanía de la patria. Así los mayores marcharon a la manigua y ella los siguió después que le quemaron su casa.

Ella y Maria Cabrales, la esposa del Titán, fuero las primeras cubanas que atendieron a los heridos en los campos de batalla. Diez de sus hijos entregó Mariana a la patria y todos fueron bravos mambises. Cada vez que uno caía reaccionaba alentando a los demás a continuar la lucha.

Inolvidable fue su actitud cuando le trajeron herido de gravedad al gran Antonio el 7 de agosto de 1877, ante el llanto de las mujeres exclamó:
! Fuera, fuera, salgan de aquí! ¡No aguanto lágrimas!

Y dirigiéndose al más pequeño de sus hijos le dijo con alegría:
¡Y tú empínate porque ya es hora de que vayas al campamento!

De tal madre solo podían surgir héroes y sus hijos lo fueron. Varios de ellos llenaron de gloria la historia de la patria y entregaron sus vidas por verlas libres.

Terminada la guerra con las huellas de los terribles sufrimientos no se rindió y su casa en el exilio sirvió de refugio a hombres buenos.

Mariana falleció el 27 de noviembre de1893 en Jamaica convertida en símbolo de la decisión de lucha y disposición al sacrificio de la mujer cubana.

viernes, 15 de junio de 2007

Dos murallas de acero

Para los cubanos, el 14 de junio es una fecha que jamás pasa por alto. Ese mismo día nacieron, con 83 años de diferencia, dos pilares imperecederos: Uno en Santiago de Cuba, en 1845 y el otro en Rosario, Argentina, en 1928. Dos heroicos e intachables luchadores por la independencia de Cuba y de otros pueblos de América y el mundo. Hombres que, por su ejemplo, se han convertido en dos murallas de acero, bastión y fusil contra quienes osen hollar suelo cubano.
Para los cubanos, el 14 de junio es una fecha que jamás pasa por alto. Ese mismo día nacieron, con 83 años de diferencia, dos pilares imperecederos: Uno en Santiago de Cuba, en 1845 y el otro en Rosario, Argentina, en 1928. Dos heroicos e intachables luchadores por la independencia de Cuba y de otros pueblos de América y el mundo. Hombres que, por su ejemplo, se han convertido en dos murallas de acero, bastión y fusil contra quienes osen hollar suelo cubano.
El Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales, hombre de estirpe mambisa, llama de justicia y valor que hizo estremecer a sus enemigos en cada carga al machete, su legado estuvo presente en el Granma y acompañó a Fidel en la Sierra.
No por casualidad Maceo y Che dieron sus valiosas vidas en aras de las causas más puras de la humanidad. Dos héroes cuyas ideas y ejemplo cobran hoy mayor vigencia en la sociedad socialista que creamos y en nuestro diario andar, incluidos los pioneros que juran ser como ellos.
El Comandante Ernesto Guevara de la Serna, El Che, forjó su espíritu humanista y combativo en extensas jornadas, donde brindó sus conocimientos médicos a los seres más humildes, durante su paso por Sudamérica.
La extrema pobreza y la carga pesada de la explotación sobre las espaldas del indio, aceleraron su espíritu quijotesco que lo llevó a materializar- más allá del agotamiento y del azote constante del asma - sus ansias de justicia en tierras bolivianas, como expresara en la carta de despedida que dejara a nuestro Comandante en Jefe..."Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos..."
Argumentos suficientes para no dejar de pensar ni un solo día en Maceo y en el Che. Recordemos siempre estas palabras: revolucionario verdadero, amor, ejemplo, humanidad, justicia, verdad, sacrificio, internacionalismo, libertad.
Se aproxima el 14 de junio, y desde cinco prisiones enclavadas en las entrañas del imperialismo, llegó el mensaje que, en nombre de los Cinco, enviara Antonio Guerrero Rodríguez, como homenaje al Titán de Bronce y al Guerrillero Heroico, acompañado de una de las 150 espinelas recopiladas en el libro Vida de Antonio Maceo.

jueves, 14 de junio de 2007

Maceo y Che: dos héroes nacen a la Patria





El 14 de junio tiene color de rebeldía y heroísmo, olor a pólvora y cordillera…No es casualidad entonces, que en dicha fecha vieran la luz primera dos titanes de Latinoamérica: Antonio Maceo Grajales y Ernesto (Che) Guevara de la Serna. Dos hombres cuyo pensamiento y acción estuvo ligado inseparablemente a la lucha por la libertad y soberanía de los pueblos del Continente.

Antonio nació en la finca Majaguabo, San Luis, en la región oriental de Cuba, el 14 de junio de 1845, en un hogar campesino. Fue el primogénito de la unión de Marcos y Mariana.

Se destacó como estratega militar, por su coraje y arrojo. De él diría José Martí: “…tiene tanta fuerza en la mente como en el brazo”.

La Protesta de Baraguá, que protagonizó el 15 de marzo de 1878, escribió su nombre con letras de oro en la Historia nacional. Allí el Titán de Bronce, como le llamaban, se enfrentó al dominio colonial español y se negó a deponer las armas ante una paz sin independencia.

Su hoja de servicios recoge más de 800 acciones durante las dos contiendas bélicas (Guerra de los Diez Años y Guerra del 95’).

Al caer en combate el 7 de diciembre de 1896, mostraba en su cuerpo más de una veintena de cicatrices propinadas durante los combates.

Igualmente, el 14 de junio, pero en 1928, en Rosario, Argentina, brotó Ernesto, de la familia Guevara de la Serna.

Desde niño luchó contra el asma que jamás pudo doblegarlo. En 1952 viajó por Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela en compañía de Alberto Granados, quería palpar la vida de sus hermanos.

Después conoció a Fidel Castro, en México, en 1955; se unió a los expedicionarios del Granma; y como médico, título que obtuvo en 1953, arribó a Cuba el 2 de diciembre de 1956.

Participó en los combates de La Plata, El Uvero… y otras importantes acciones demostrando su entereza y valentía.

Dirigió, junto a Camilo Cienfuegos la Invasión de Oriente a Occidente, proeza realizada por Antonio Maceo y Máximo Gómez en 1895.

El 28 de diciembre de 1958 inició el ataque a la ciudad de Santa Clara, en el occidente de Cuba, y la tomó el 31 de diciembre.

Después del Triunfo de la Revolución es declarado ciudadano cubano por nacimiento y asumió importantes responsabilidades dentro del gobierno: presidente del Banco Nacional de Cuba, Ministro de Industrias y otras.

Su anhelo de libertad e igualdad para todos los hombres lo llevó hasta África. En el Congo colaboró con las tropas de liberación. Luego se trasladó a Bolivia, donde es herido en combate el 8 de octubre, en la Quebrada del Yuro. Al día siguiente es asesinado en la escuelita de La Higuera.

Ambas personalidades, Antonio Maceo y Ernesto Guevara, constituyen un paradigma para las nuevas generaciones y para la América que se abre paso con aires de integración y hermandad.